Un tren liviano que conecte Avellaneda con La Plata. Motor de desarrollo, empleo e inclusión
Estamos
viviendo un contexto, donde la obra pública ha sido demonizada. La falta de
planificación de largo plazo impacta en los servicios públicos, especialmente
en materia de transporte, donde a todas luces existe una necesidad imperiosa de
mejorar conexiones, inversiones ante una red insuficiente ante la demanda en
materia de transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires. La reconstrucción del ex Ramal P1, conectando
la localidad de Avellaneda con La Plata.
Por Jorge Alejandro Suárez Saponaro
El
Conurbano bonaerense, entre las tantas necesidades que tiene en materia de
transporte, carece de opciones ferroviarias directas que crucen
transversalmente localidades sin necesidades de hacer trasbordos hacia los
ramales principales de la Línea Roca. La
traza del antiguo ramal P1 (Avellaneda – La Plata/Estación Meridiano V) tiene
un área de influencia de 6.5 millones de personas. La consecuencia de la
desaparición del servicio ferroviario trajo aparejado la caída del valor de la
propiedad, la falta de interés en actores que generen trabajo (por ejemplo,
comercio, industrias), con su impacto en lo social, agregándose elementos tales
como la pérdida del acceso a un sistema de transporte a toda una región que
creció en su entorno unido al impacto socio ambiental ante el abandono de una
valiosa infraestructura.
La
traza se ha visto afectada por intrusiones, por la presencia de viviendas
precarias, haciendo imposible en numerosos sectores la recuperación del ramal,
mientras en otras áreas hacia La Plata, existen áreas despejadas cubierta de
vegetación.
El desarrollo de un nuevo
ramal ferroviario, reduciría la dependencia del transporte automotor,
conectando las localidades de Monte Chingolo, Pasco, San Francisco Solano,
Gobernador Monteverde e Ingeniero Allan, situadas en los partidos de Lanús,
Lomas de Zamora, Quilmes, Florencio Varela y Berazategui. La construcción de
una nueva red de transporte en áreas postergada, mala accesibilidad, y con
población con diversos niveles de vulnerabilidad, tendría un enorme impacto en
lo económico y social. Dada la realidad del área de influencia del antiguo rama,
no solo hay que hablar de soluciones en materia de infraestructura, un andamiaje
jurídico, sino tiene que haber una perspectiva social. Es por ello, desde nuestra modesta
perspectiva, el abordaje de la propuesta debe ser integral con los siguientes
ejes:
Ø
Movilidad
y mejora del entorno: recuperación ferroviaria, pavimentación, señalización,
iluminación, cámaras de seguridad, cruces a nivel seguros, espacios verdes
(parques lineales), posibilidad de crear entornos iluminados
Ø Económico y Social: articular con los
municipios políticas para relocalizar ferias, mejoras en los locales, centros
comerciales a cielo abierto, cooperación con asociaciones barriales y clubes
generando espacios de capacitación laboral, educativos, deportivos, culturales;
incentivos; incentivos fiscales para radicación de actividades comerciales,
fabriles, etc.
Ø
Ambiental:
recuperación de terrenos, a los fines de crear espacios verdes.
El desafío es grande, dado la multiplicidad de actores estatales (Nación, Provincia, Municipio), empresas de prestación de servicios públicos, un andamiaje jurídico a veces en colisión entre sí, demandan un ordenamiento. Creemos conveniente crear un Ente interjurisdiccional, de carácter autárquico, con representación de la Nación y Provincia, además de participación activa de municipios, universidades públicas, etc.
La idea es convertir el ex
ramal P1 en un tren liviano tipo LRT sobre una plataforma elevada en diversas
partes de la traza, eliminando el problema de los pasos a nivel, como también
de las áreas ocupadas sobre la antigua línea por parte de municipios como
también de barrios informales.
La
transformación del ex Ramal P1 en el Tren Liviano del Sur.
Estamos frente a una antigua red ferroviaria de 53.58 km, fue inaugurado en 1927. El trayecto del ramal La Plata-Avellaneda lo recorrían en 1 hora 5 minutos, a un promedio de 57 km/h con 8 paradas. En 1951 pasó de la provincia a la Empresa Nacional de Trasporte y en 1953 al Ferrocarril Belgrano. En 1977 el servicio de pasajeros es clausurado y el de cargas dejó de funcionar en 1992, época que significó el cierre de numerosos ramales con su impacto negativo en lo social, político, económico y hasta geopolítico.
En
2005 la empresa estatal Ferrobaires propuso un proyecto para aprovechar la
vieja traza y darle utilidad integrándola a la Línea Roca. La idea era la
construcción de un ramal ferroviario de vía doble y trocha ancha (en lugar de
la métrica del Provincial) sobre un viaducto y electrificado a 25 kV. El ramal
no terminaría en Avellaneda, como el P1, sino que se uniría a la línea Roca por
detrás del centro comercial Alto Avellaneda, garantizando acceso a Plaza
Constitución. Estaba previsto una demanda de 18 millones de pasajeros anuales y
un costo en la construcción de US$ 150 millones. Por razones electorales y/o
políticas, fueron presentados proyectos como el Transur, utilizando colectivos,
pero todo quedó en declaraciones de buenas intenciones.
En
atención a la situación de la traza, en gran parte desaparecida por cesión de
terrenos e intrusiones, la construcción de una plataforma elevada, reduce la
necesidad de relocalización. La obra tiene un alto costo inicial, según
diversos estudios, se estima entre US$ 30 a US$ 60 millones por kilómetro,
estimándose un presupuesto aproximado de US$ 1600 millones. En atención que la propuesta plantea andenes
elevados, será preciso escaleras mecánicas, una infraestructura que genere
entornos de accesibilidad.
Las
obras generarían entre 4.000 a 6.000 empleos directos e indirectos en un plazo
de tres a cuatro años, beneficiando no solo a sectores de construcción, sino
también metalúrgica y metalmecánica, dado que los trenes livianos podrían ser
construidos en Argentina.
El
financiamiento de la obra, podrá implementarse un mecanismo de participación
pública privada. El gobierno de la Provincia de Buenos Aires implementó un
nuevo régimen de impuesto de apuestas on line que le permitirá recaudar el
equivalente de US$ 26 millones mensuales, lo que demandará la modificación de
la legislación provincial. En unos cinco
o seis años, la obra podrá ser financiada con recursos propios de la provincia,
sin recurrir al endeudamiento externo. Los recursos de los contribuyentes se
traducirán en miles de empleos, movilización de numerosas PYMES, la mejora de
la calidad de vida de millones de bonaerenses al mejorar su conectividad en
materia de transporte, facilitando el acceso a sus trabajos, servicios de
salud, centros educativos en menores plazos de tiempo y con seguridad. Las
obras serán un “polo de desarrollo” con corredores verdes, la posibilidad de
crear centros comerciales a cielo abierto, corredores verdes, puesta en valor
de los espacios públicos.
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